"A pesar de la gran riqueza de nuestras lenguas el pensador tiene a menudo dificultades para encontrar el término que corresponde exactamente a su concepto" (Immanuel Kant)
| 1621 lecturas | Aeca.net | AECA | 08/03/2008
Perdón por la pedantería de la cita, pero no he encontrado mejor consuelo que generalizar mis dificultades personales para explicar claramente lo que quiero decir.
En mi anterior artículo opiné sobre la necesidad de firmar un pacto con el Ayuntamiento para salvar la crisis hasta donde se pueda. Alguien se ha preguntado que quién nos da vela en este entierro. Bien pensado tiene su parte de razón.
Respeto cualquier opinión contraria a la mía, sobre todo porque mi profesión me enseñó que todos tienen su razón. El problema surge cuando hay que explicarla, y por lo visto mi problema es grande. Razón de más para insistir, argumentando que algunos tenemos asumido que, tanto empresarios como sindicatos, cuando defendemos intereses particulares colectivos, asumimos responsabilidades públicas, porque somos un exponente más de la sociedad civil organizada.
La cuestión abre un debate profundo que doy por perdido, porque hoy predomina la idea que los políticos han de hacer constituciones y leyes que promuevan la felicidad de los ciudadanos. Nosotros, por el contrario, pensamos que las leyes han de promover la mayor libertad humana y que hagan que la libertad de cada uno sea compatible con la de los demás. Así la felicidad viene sola. Pero repito que esto no está de moda y por ello hemos de informar, colaborar y trabajar con los responsables municipales entre otras razones, porque dudo mucho que el concepto de felicidad que tienen los mandadores sea el mismo que los mandados.
Nuestra oferta es trabajar con el Ayuntamiento en la actividad económica del pueblo, no más allá de lo que hacen las cofradías en el aspecto religioso, o las asociaciones culturales en su campo de actuación. Si a nadie se le ocurre que el Alcalde saque las procesiones, ¿por qué no se entiende que industriales y comerciantes opinen sobre la actividad propia de sus negocios?.
Nuestra oferta de convenio no tiene dobleces, colaborar no es sustituir las competencias de los ediles por las nuestras ni asumir sus responsabilidades, es sencillamente aplicar la Ley de Régimen Local y asumir la carga de nuestra libertad. Los que opinen lo contrario y piensen que todo ha de venirles dado de arriba, están en su derecho, pueden arrimarse al pesebre, nuestra parte está libre.