Mucho ruido y pocas nueces. Al final hay que darle la razón al tal Vizancio ese, si a ese que es mas falso que su nombre. Mucha parafernalia, mucha comida, mucho bombo para la inauguración, ¿y para qué?. El nuevo centro de salud lo único que tiene es que ya no está ubicado en barracones, pero si me apuráis lo que es en servicios estamos aún más precario que anteriormente: Los ordenadores funcionan a ratos, el suministro eléctrico idem de lo mismo, el personal el mismo, es decir, seguimos contando con un triste médico para urgencias, mucho presumir de mobiliario pero no existe lo primordial la mano de obra humana que lo ponga en funcionamiento, el helipuerto en el olvido, por no tener no tiene ni las manetas de las puertas atornilladas, o sea que como decía Vizancio, venta y más venta de humo. Por cierto, eso de que es la envidia de la comarca, mentira cochina; el centro de salud de Cártama está a años luz de este, en instalaciones, en servicios, en personal y en todo. Y yo me pregunto: ¿como ha costado tanto la obra, y ha habido tanto retraso, y el nuevo centro es prácticamente un patio?